La FDA autorizó el uso de emergencia de nitenpyram para tratar infestaciones por gusano barrenador en perros y gatos, tras detectarse casos recientes del parásito en Estados Unidos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) emitió una Autorización de Uso de Emergencia (EUA) para el uso de tabletas de nitenpyram en perros y gatos afectados por el gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax), una medida implementada ante el aumento de casos detectados recientemente en territorio estadounidense.
La decisión fue adoptada el pasado 11 de junio luego de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) activaran una respuesta de emergencia de Nivel 3 tras la confirmación de casos del parásito en ganado de Texas y en un perro del estado de Nuevo México.
La autorización permite utilizar nitenpyram, un medicamento de venta libre empleado habitualmente para el control de pulgas, como tratamiento para infestaciones por larvas o miasis en mascotas. El fármaco pertenece al grupo de los neonicotinoides y actúa rápidamente eliminando las larvas presentes en heridas abiertas.
De acuerdo con las directrices emitidas por las autoridades sanitarias, el tratamiento está autorizado únicamente para perros y gatos con un peso mínimo de dos libras y mayores de cuatro semanas de edad. El protocolo contempla una segunda dosis seis horas después de la primera aplicación y requiere que un médico veterinario retire físicamente las larvas muertas o debilitadas.
Aunque el medicamento ha demostrado efectividad inmediata para eliminar las larvas, la FDA advirtió que no ofrece protección residual. Esto significa que los animales pueden volver a infestarse una vez que el medicamento abandona su organismo, por lo que no representa una solución viable para su aplicación masiva en el sector ganadero.
En México, el nitenpyram se comercializa legalmente para el tratamiento de pulgas en mascotas; sin embargo, actualmente no cuenta con una autorización de emergencia específica para el combate del gusano barrenador como la aprobada en Estados Unidos.
La problemática también ha generado repercusiones comerciales. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) suspendió temporalmente la importación de ganado en pie y otros animales procedentes de Estados Unidos tras la detección de casos en Texas y Nuevo México.
La medida busca proteger regiones libres de la plaga, entre ellas Chihuahua, donde el sector ganadero continúa enfrentando afectaciones económicas derivadas de restricciones sanitarias. Tan solo durante 2025, el cierre de la frontera estadounidense impidió la exportación de aproximadamente 300 mil cabezas de ganado, generando pérdidas estimadas en 2 mil 400 millones de pesos para la economía estatal.