García Harfuch afirmó que el gobierno federal no tenía «ningún indicio» de los presuntos vínculos de Rocha Moya con el narco, confirmó su protección por análisis de riesgo y anunció apoyo total a la gobernadora interina Yeraldine Bonilla.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, compareció ante los medios de comunicación al término de la sesión del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México en Culiacán, Sinaloa, en el marco de la crisis política desatada por las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya y nueve funcionarios del estado por narcotráfico y posesión de armas. La reunión se realizó días después de que Rocha solicitara licencia para separarse del cargo mientras la Fiscalía General de la República lleva a cabo sus investigaciones.
Al ser cuestionado sobre si el gobierno federal tenía sospechas previas de los presuntos vínculos del gobernador con el crimen organizado, García Harfuch fue directo: «Por supuesto que nosotros no teníamos ningún indicio. Hemos llevado desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum los resultados, las detenciones, y nunca hemos tenido una obstrucción por parte de algún funcionario del Gobierno del Estado para continuar o realizar las operaciones». La respuesta del secretario busca deslindar al gobierno federal de cualquier responsabilidad en la falta de detección de los presuntos vínculos que ahora señala la fiscalía estadounidense.
En una decisión que puede resultar llamativa a primera vista, el secretario confirmó que el gobierno federal asignó elementos de seguridad federal para proteger a Rocha Moya, no porque él lo haya solicitado, sino como resultado del análisis de riesgo que lleva a cabo el Servicio de Protección Federal, corporación de la SSPC encargada de cuidar a funcionarios e instalaciones estratégicas. García Harfuch precisó que no existen indicios de amenazas concretas contra el gobernador con licencia y que el número de elementos asignados a su protección es reducido.
El secretario también hizo explícito el respaldo del gobierno de México a Yeraldine Bonilla Valverde, quien asumió como gobernadora interina de Sinaloa tras la licencia de Rocha. La funcionaria, antes secretaria general de Gobierno del estado, tomó el cargo en un momento de alta tensión política para la entidad. García Harfuch subrayó que el Gabinete de Seguridad mantiene operaciones de alto impacto cada semana en Sinaloa y que, en caso de ser necesario, no dudará en ampliar el número de elementos federales y militares desplegados en el estado.