El gusano barrenador continuará representando un reto para productores de Chihuahua, cuya contención podría tardar más de un año, advierte el CEACH.

Los productores de Chihuahua deberán prepararse para convivir durante un periodo prolongado con el gusano barrenador, debido a que la contención de la plaga podría tomar más de un año, advirtió Néstor Baeza Corral, presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Chihuahua (CEACH).
El representante del sector agropecuario señaló que los propios productores tendrán que fortalecer las medidas sanitarias para enfrentar la contingencia, particularmente mediante la atención de heridas, curas y labores de desparasitación de los animales.
Baeza Corral reconoció el trabajo que las autoridades estatales han realizado para contener la propagación del gusano barrenador; sin embargo, advirtió que existen factores ambientales que dificultan el control de la plaga y que no pueden ser regulados por los productores ni por las instituciones.
“No podemos controlar el viento, la humedad ni el calor, variables que generan el ambiente perfecto para que la plaga se propague”, señaló.
Ante estas condiciones, el presidente del CEACH consideró que continuarán apareciendo nuevos casos y destacó la necesidad de incrementar el envío y la dispersión de moscas estériles como una de las principales herramientas para frenar la reproducción del insecto.
Hasta el pasado jueves se habían dispersado 18 millones de moscas estériles en territorio estatal, informó Juan Carlos Flores Márquez, jefe del Departamento de Ganadería de la Secretaría de Desarrollo Rural.
Sin embargo, especialistas estiman que para combatir de manera efectiva el brote se requiere una dispersión semanal de al menos 300 millones de moscas estériles. Esta capacidad podría alcanzarse una vez que las plantas productoras ubicadas en Metapa, Chiapas, y Edinburg, Texas, operen a su máxima capacidad.
Además de las acciones de control biológico, autoridades estatales buscan que los productores conozcan los protocolos que deben seguir ante la detección de un posible caso.
Durante una reunión informativa sobre el protocolo sanitario, realizada el viernes en las instalaciones de la Asociación Ganadera Local de Chihuahua, especialistas de la Secretaría de Desarrollo Rural explicaron que detectar un animal afectado no representa una sanción ni debe generar señalamientos contra el productor.
Por el contrario, señalaron que la identificación de un caso permite activar de manera inmediata el apoyo técnico para atender la situación y evitar que la plaga continúe propagándose.
Los especialistas consideraron fundamental que el sector ganadero permanezca informado sobre las medidas de prevención, contención y atención disponibles para combatir el gusano barrenador. El propósito es que los productores conozcan con precisión las acciones que deben realizar ante una sospecha o confirmación y puedan resolver la problemática en coordinación con las autoridades correspondientes.
La información disponible de Senasica muestra la dimensión que ha alcanzado el problema en Chihuahua. De acuerdo con el Informe de Casos Activos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, con corte al 5 de agosto, la entidad contabilizaba 90 casos activos distribuidos en 25 municipios.
Con esta cifra, Chihuahua se ubicaba en el octavo lugar nacional entre las entidades con mayor número de afectaciones.
Coronado concentraba la mayor cantidad de casos activos en el estado, con 16. Le seguían Matamoros, con 11; Camargo, con 10, y Allende, con seis casos.
El comportamiento del brote también forma parte de una problemática que se extiende a nivel nacional. Desde el 20 de noviembre de 2024, México acumula un histórico de 36 mil 810 casos de gusano barrenador. De ese total, mil 929 permanecían activos al corte del 5 de agosto.
Ante este escenario, el sector agropecuario de Chihuahua enfrenta el desafío de mantener y reforzar las medidas sanitarias durante un periodo prolongado. La atención oportuna de heridas y la desparasitación de los animales, así como la detección temprana y la coordinación con las autoridades, forman parte de las acciones consideradas necesarias para contener la propagación.
Mientras tanto, la disponibilidad de un mayor número de moscas estériles será uno de los factores determinantes para fortalecer la estrategia de control. La meta de alcanzar una dispersión semanal de 300 millones de ejemplares dependerá de que las plantas de Metapa y Edinburg incrementen su producción hasta alcanzar su máxima capacidad.
Con 90 casos activos en 25 municipios, autoridades y productores mantienen el seguimiento del brote en Chihuahua, mientras el sector reconoce que la contención será un proceso prolongado que requerirá la participación constante de los ganaderos y de las instituciones sanitarias.
