El gusano barrenador fue detectado en Pecos, Texas, el caso más cercano al estado de Chihuahua, que hasta el momento permanece libre de registros de la plaga.

Texas confirmó nuevos casos de gusano barrenador en animales al inicio de julio, entre ellos uno registrado en la ciudad de Pecos, ubicada a poco más de 150 kilómetros de la frontera con el estado de Chihuahua, lo que convierte a este en el caso más cercano a territorio chihuahuense.
De acuerdo con la información de la Comisión de Sanidad Animal de Texas, hasta el 6 de julio se contabilizaban 32 casos confirmados de la plaga en distintos animales dentro del estado.
Entre los registros más recientes se encuentra el detectado en Pecos, en el oeste de Texas. El caso corresponde a un perro que resultó infectado por el gusano barrenador; sin embargo, las autoridades sanitarias reportan que actualmente su estatus es inactivo.
Aunque la detección mantiene en alerta a las autoridades del sector pecuario por su cercanía con la frontera, Chihuahua, considerado el principal estado exportador de ganado de México, continúa libre de casos confirmados de esta enfermedad.
Hasta antes del reporte de Pecos, el caso más próximo a Chihuahua se localizaba en el condado de Lea, en el estado de Nuevo México.
Por otra parte, las autoridades estadounidenses informaron que el brote activo más cercano al territorio chihuahuense se encuentra en Terrell, también en Texas y cercano a Pecos, donde permanecen cuatro casos activos detectados en distintos animales.
Ante esta situación, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mantiene como una de sus principales prioridades la erradicación de los focos de infección para impedir la propagación del gusano barrenador.
Como parte de esa estrategia, recientemente fue puesta en operación una planta de producción de moscas estériles en coordinación con México, una medida que busca interrumpir el ciclo reproductivo de la plaga y contribuir a su control en la región.
