La OMS descartó el riesgo de pandemia por el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, donde murieron tres personas, señalando que el virus se transmite por roedores y que la transmisión entre humanos es extremadamente inusual.

Luego de que autoridades de salud de Sudáfrica confirmaran un brote de hantavirus en pasajeros del crucero MV Hondius, que dejó tres personas fallecidas, la preocupación por una posible nueva pandemia se extendió rápidamente en redes sociales. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud salió al paso para aclarar la situación y tranquilizar a la población mundial.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que al 6 de mayo se tienen registrados 8 casos relacionados con el brote, de los cuales tres fueron confirmados como hantavirus mediante pruebas de laboratorio. La organización garantizó que continuará trabajando con los países involucrados para asegurar que pacientes, contactos, pasajeros y tripulación cuenten con la información y el apoyo necesarios para mantenerse seguros y prevenir la propagación del virus.
El director general fue claro al evaluar el nivel de riesgo: en esta etapa, el riesgo general para la salud pública es bajo. Explicó que el hantavirus se transmite a los seres humanos a través de roedores salvajes infectados, como ratones o ratas, que secretan el virus mediante la saliva, la orina y los excrementos. El contacto directo con estos animales o con sus desechos es la principal vía de contagio documentada.
Respecto a la posibilidad de transmisión entre personas, Tedros fue contundente: este fenómeno solo se ha observado con un único tipo de hantavirus, lo que lo convierte en un caso extremadamente inusual dentro de la familia de este virus. Por esta razón, la OMS descartó por el momento cualquier posibilidad de que el brote derive en una pandemia, diferenciándolo claramente de virus con alta capacidad de transmisión entre humanos.
Para los chihuahuenses, la recomendación de las autoridades sanitarias internacionales es mantenerse informados a través de fuentes oficiales, evitar el contacto con roedores silvestres y sus desechos, y no dejarse llevar por información no verificada que pueda generar pánico innecesario ante una situación que, según la OMS, está siendo monitoreada con atención pero sin riesgo inmediato para la población general.