La OMS confirmó siete casos de hantavirus en el crucero MV Hondius, con tres muertos y posible transmisión persona a persona entre contactos cercanos. Casi 150 personas permanecen varadas frente a Cabo Verde mientras se evacúan dos tripulantes enfermos.

La Organización Mundial de la Salud emitió una alerta tras confirmarse un brote de hantavirus a bordo del crucero de expedición MV Hondius, que zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, con casi 150 personas a bordo. Hasta el momento se han identificado siete casos, dos confirmados y cinco sospechosos, y tres personas han fallecido: una pareja de ciudadanos neerlandeses y un ciudadano alemán. Un ciudadano británico permanece en cuidados intensivos en Sudáfrica, aunque su estado de salud está mejorando.
La doctora Maria Van Kerkhove, directora de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias de la OMS, señaló que no se puede descartar la transmisión de persona a persona, particularmente entre contactos muy cercanos como parejas que compartían camarote. Sin embargo, fue enfática en señalar que el riesgo para la población general es bajo. «Este no es un virus que se propague como la gripe o el covid; es bastante diferente», aclaró. La hipótesis principal de la OMS es que los primeros casos, la pareja neerlandesa, contrajeron la infección fuera del barco, posiblemente durante actividades en Argentina antes de embarcarse.
El hantavirus es una enfermedad poco frecuente causada habitualmente por el contacto con la orina, heces o saliva de roedores infectados. Según los CDC, aproximadamente el 38% de las personas que desarrollan síntomas respiratorios pueden fallecer. Los primeros síntomas son similares a los de la gripe, pero con el tiempo el virus puede dañar el corazón, los pulmones o los riñones, generando dificultad respiratoria grave e insuficiencia orgánica. No existe un tratamiento específico más allá del manejo de los síntomas.
El barco, operado por Oceanwide Expeditions, realizó escala en la Antártida y visitó algunas de las islas más remotas del mundo, donde los pasajeros realizaron actividades de observación de vida silvestre. En varios de esos lugares habitan roedores, lo que podría explicar el origen de algunos de los casos sospechosos. La cepa que se sospecha es el virus Andes, el único tipo de hantavirus con transmisión limitada entre personas, presente principalmente en Chile y Argentina.
La evacuación de los dos miembros de la tripulación con síntomas ya estaba en marcha este martes mediante dos aeronaves médicas especializadas. Una vez completada, el plan contempla que el barco navegue hacia las Islas Canarias para una investigación epidemiológica exhaustiva y una desinfección completa. A bordo se mantienen estrictos protocolos de aislamiento, higiene y vigilancia médica. Uno de los pasajeros, el videobloguero Jake Rosmarin, describió el ambiente en el barco: «Lo que está ocurriendo ahora mismo es muy real para todos nosotros aquí. No somos solo una historia. No somos solo titulares.»