Israel interceptó la flotilla Global Sumud con más de 500 activistas rumbo a Gaza; entre ellos hay 25 latinoamericanos, 47 españoles y Greta Thunberg.

La misión humanitaria Global Sumud Flotilla (GSF), integrada por cerca de 50 embarcaciones con activistas de 44 países, fue interceptada por la armada israelí en aguas internacionales cuando se dirigía hacia Gaza con ayuda humanitaria. La operación dejó bajo custodia a cientos de personas, entre ellos al menos 25 latinoamericanos, 47 españoles y la activista sueca Greta Thunberg, mientras otros 24 barcos continúan su navegación.
Los organizadores denunciaron “la falta de información” sobre el paradero de 443 participantes. Según reportes de la GSF, los buques israelíes emplearon cañones de agua, drones y mecanismos de interferencia que bloquearon las comunicaciones antes del abordaje. “Estamos siendo interceptados ilegalmente, nuestras cámaras están fuera de servicio”, denunciaron activistas en redes sociales.
Entre los primeros barcos detenidos y remolcados a puertos israelíes figuran el Alma, Deir Yassin/Mali, Hoga, Spectre, Adara, Sirius, Aurora, Grande Blu y Yulara. Videos difundidos muestran a los pasajeros con chalecos salvavidas esperando ser arrestados. La cancillería israelí afirmó que los participantes serían trasladados “de manera segura” al puerto de Ashdod y posteriormente deportados tras la festividad de Yom Kippur.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México confirmó que tres de los siete mexicanos que integran la flotilla, entre ellos Carlos Pérez Osorio y Ernesto Ledesma Arronte, estaban siendo trasladados al puerto. Uruguay informó contacto directo con sus tres nacionales; Colombia denunció el “secuestro en aguas internacionales” de Luna Barreto y Manuela Bedoya; y Brasil confirmó la presencia de al menos diez connacionales, incluida la diputada Luizianne Lins. Argentina no ha emitido postura oficial, aunque se confirmó la participación de los militantes Ezequiel Peressini y Celeste Fierro, así como del capitán Carlos Bertola.
Por parte de España, el Ministerio de Asuntos Exteriores exigió respeto a la integridad de sus ciudadanos, mientras que el presidente Pedro Sánchez señaló que revisarán si la actuación israelí violó el derecho internacional. La organización Adalah detalló que 47 españoles viajaban en la flotilla, que había zarpado desde Barcelona el 31 de agosto.
El portavoz de la flotilla, Saif Abukeshek, afirmó que “la misión continúa” y que varios barcos, incluido el contingente griego, se encuentran a menos de 44 millas náuticas de Gaza. Los activistas reiteraron que el objetivo es romper el bloqueo impuesto desde 2007, que mantiene al borde de la hambruna a 1.6 millones de gazatíes.
Mientras tanto, Israel defendió la operación alegando que la flotilla violaba un “bloqueo naval legal” y que su propósito era “una provocación”. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, confirmó que los pasajeros serán deportados.
El caso ha generado reacciones diplomáticas en América Latina y Europa, donde los gobiernos demandan garantías de seguridad para sus ciudadanos y respeto al derecho internacional.