El líder supremo de Irán Ayatolá Jamení rompió el silencio con un video en el que minimiza los daños de los ataques recientes y asegura que Estados Unidos no ganó nada en esta guerra.

Tras días de incertidumbre sobre su paradero y estado de salud, el líder supremo de Irán, ayatolá Alí Jamení, reapareció este miércoles con un mensaje grabado, en el que felicitó al pueblo iraní por lo que llamó una “victoria” frente a Israel y Estados Unidos, en el contexto del reciente conflicto armado y los ataques a instalaciones nucleares del país.
Durante más de una semana, Jamení había evitado toda aparición pública, lo que generó inquietud entre la ciudadanía iraní, especialmente luego de que fuerzas estadounidenses bombardearan tres instalaciones nucleares el domingo. Aunque en días anteriores se emitieron comunicados escritos en su nombre, esta es su primera declaración grabada desde el inicio del conflicto que culminó en un alto al fuego el martes pasado.
Mensaje desde la reclusión
El video muestra a Jamení en un entorno casi idéntico al de sus anteriores mensajes: sentado frente a una cortina beige, con una bandera iraní a su izquierda y una fotografía del ayatolá Ruhollah Jomeini sobre él. Funcionarios iraníes habían justificado su ausencia pública señalando que el líder religioso se encontraba refugiado en un búnker, incomunicado electrónicamente, por temor a un posible atentado.
En su mensaje, Jamení evitó referirse al estado actual del programa nuclear iraní o a los daños exactos provocados por los bombardeos, pero sí reconoció que Irán respondió con misiles contra la base aérea estadounidense de Al Udeid, en Catar, causando “algunos daños”. Además, advirtió que “Irán podría volver a actuar si fuera necesario”.
Postura desafiante
Con un tono firme, Jamení aseguró que Estados Unidos intervino directamente “porque temía que el régimen sionista fuera completamente destruido”, pero afirmó que no logró nada con esa guerra. Sus palabras refuerzan el relato oficial iraní de resistencia frente a las presiones militares de Occidente, mientras que se sigue evaluando el impacto estratégico del conflicto.
Hasta el momento, ni Irán ni Estados Unidos han ofrecido un informe detallado de los daños, pero la reaparición pública de Jamení —aunque sin confirmación de fecha exacta de grabación— busca enviar un mensaje de estabilidad y control al interior de Irán y al exterior.
Se trata de una historia aún en desarrollo, ya que los movimientos diplomáticos y militares en la región continúan bajo evaluación internacional.