El Secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, calificó el operativo contra Rubén Nemesio Oseguera Cervantes como un acto de justicia para miles de víctimas civiles y autoridades en el país.

El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó de manera categórica que la captura y muerte de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, constituye un acto de justicia para la nación y descarta que el resultado responda a una narrativa de revancha o saldo estrictamente individual. El funcionario federal colocó el peso del acontecimiento en el resarcimiento institucional hacia las miles de familias mexicanas afectadas por la operación delictiva de la organización que el capo encabezaba.
Durante una intervención en el espacio radiofónico conducido por la periodista Azucena Uresti, García Harfuch desvinculó la relevancia de las acciones gubernamentales del atentado de alto perfil que él mismo sufrió el 26 de junio de 2020, el cual fue ordenado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y donde perdieron la vida dos policías y una civil. Al respecto, precisó que la notoriedad de su caso se debió exclusivamente a la exposición mediática, pero subrayó que el verdadero significado del golpe táctico radica en atender la violencia sistemática ejercida contra ciudadanos y corporaciones locales cuyos casos ocurren sin el mismo nivel de cobertura pública.
El titular de la seguridad en el país describió al extinto líder criminal como un objetivo prioritario que operó durante décadas bajo esquemas de impunidad, señalando a su estructura como la principal responsable de la gran mayoría de los homicidios dolosos registrados en el territorio nacional. En ese sentido, puntualizó que el despliegue que derivó en su caída fue planeado, desarrollado y ejecutado de manera específica por el Ejército Mexicano, evidenciando la capacidad de respuesta y coordinación de las fuerzas de tierra.
Asimismo, el funcionario vinculó a los liderazgos de dicha organización delictiva con agresiones recientes que conmocionaron la opinión pública, entre ellas el homicidio del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, un hecho que ejemplifica la estrategia del grupo para intentar imponer controles territoriales mediante ataques directos a los gobiernos locales. Mencionó que entidades como Jalisco, Sinaloa y Michoacán han resentido de manera histórica los efectos de esta expansión criminal, por lo que la intervención del Estado debe ser focalizada y permanente en múltiples frentes.
Finalmente, García Harfuch rechazó emitir discursos triunfalistas o dar por concluida la estrategia de pacificación, reconociendo abiertamente la prevalencia de dinámicas delictivas complejas en diversas regiones. Indicó que, a la par del operativo del Ejército, la Secretaría de Marina y las instituciones aliadas mantienen intervenciones cotidianas contra otros perfiles de alta relevancia, como el caso de alias «El Jardinero», lo que demuestra una continuidad operativa ininterrumpida orientada a contener la comisión de delitos atroces y reducir los índices de violencia de forma sostenida.