En un operativo conjunto entre autoridades y colectivos, se localizaron restos óseos calcinados, ojivas y un diente humano en brechas de Matamoros, los cuales serán analizados mediante pruebas de genética.

En un esfuerzo coordinado por dar respuesta a las familias que buscan a sus seres queridos, la Fiscalía de Distrito Zona Sur y la Comisión Local de Búsqueda realizaron un importante hallazgo de restos óseos en el municipio de Matamoros. El operativo contó con la participación activa de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos y el Colectivo 10 de Octubre, quienes recorrieron diversas zonas rurales y brechas aledañas con el fin de localizar indicios que permitan esclarecer casos de desaparición forzada en la región.
El despliegue de las autoridades y civiles se concentró en puntos estratégicos cercanos a la Presa Torreoncillos. Durante las labores de rastreo, el personal especializado logró asegurar un diente humano, así como diversos fragmentos de restos óseos que presentaban signos de calcinación. Además del material biológico, en la escena se localizaron evidencias adicionales, entre las que destacan dos ojivas metálicas y un botón, elementos que ya han sido integrados a la cadena de custodia para su posterior análisis criminalístico.
Tras el procesamiento del área, todos los indicios fueron remitidos a los laboratorios de servicios periciales. Los expertos en genética forense llevarán a cabo estudios científicos avanzados para determinar el perfil de ADN de los restos encontrados. Este proceso es fundamental para cotejar la información con la base de datos de personas desaparecidas en el estado y establecer si existe una coincidencia que permita devolver la identidad a las víctimas y brindar certeza a sus familiares.
Este tipo de operativos forman parte de las estrategias permanentes de búsqueda en la zona sur de Chihuahua, donde la colaboración entre las instituciones de procuración de justicia y los colectivos de familiares ha sido clave para avanzar en las investigaciones. Las autoridades reiteraron su compromiso de mantener los rastreos en campo y agotar todas las líneas de investigación científica para garantizar el derecho a la verdad y la justicia en cada uno de los expedientes abiertos.