La diputada Manque Granados defendió el modelo de Chihuahua y propuso proteger el federalismo frente a la centralización de inversiones federales, sin embargo, su reserva fue rechazada por la mayoría parlamentaria.

Durante la sesión legislativa celebrada en la madrugada del jueves, la diputada federal del Distrito 6 por la ciudad de Chihuahua, María Angélica Granados Trespalacios, presentó una propuesta de reserva al dictamen de iniciativas en materia de inversión. Esta medida surge en respuesta al ambicioso plan de infraestructura federal que proyecta una inversión de 5.6 billones de pesos hacia el año 2030, pero que, según la legisladora, presenta vacíos jurídicos significativos.
Granados Trespalacios fundamentó su intervención en la necesidad de proteger a las entidades federativas y municipios de compromisos financieros que no hayan sido autorizados de manera expresa. Su reserva buscaba modificar el artículo 80 del dictamen para fortalecer el federalismo y garantizar certeza jurídica, evitando así que la toma de decisiones se concentre exclusivamente en el Gobierno Federal. Desde la tribuna, la diputada reconoció la relevancia de la inversión en infraestructura, aunque advirtió que el actual escenario económico, caracterizado por una disminución del 28.4% en la inversión pública durante 2025, demanda normativas sumamente claras.
Uno de los puntos centrales de su crítica fue la falta de contrapesos dentro del Consejo de Planeación Estratégica. Según la legisladora, el dictamen otorga un papel protagónico a dicho organismo sin establecer mecanismos de revisión independiente o criterios definidos para la adjudicación de contratos. Al respecto, afirmó que “la ambición del plan es buena, pero la claridad de sus reglas es insuficiente”, señalando que esta opacidad podría derivar en la imposición de decisiones desde el centro que comprometan los recursos de los estados sin considerar sus necesidades particulares. “Una cosa es coordinar y otra muy distinta es imponer”, puntualizó.
En contraste con la propuesta federal, Manque Granados destacó el modelo de gestión de Chihuahua como un referente de orden y coordinación entre diversos sectores. Describió a la entidad como una “tierra de trabajo, de carácter y de resultados”, donde la gobernanza se ejerce con responsabilidad y respeto a los recursos públicos. Subrayó que el éxito del modelo estatal reside en la certidumbre y la responsabilidad compartida, elementos que considera bajo amenaza con la nueva legislación federal.
La diputada reiteró su preocupación sobre los convenios de colaboración, los cuales podrían generar cargas financieras futuras para gobiernos locales cuyos presupuestos ya se encuentran presionados. Su propuesta de reserva buscaba evitar el traslado de riesgos financieros de la Federación a los municipios. A pesar de su llamado a defender un federalismo que resguarde a las familias mexicanas, el bloque mayoritario de la 4T logró la aprobación de la nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, así como reformas a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, con un saldo de 359 votos a favor y 80 en contra. Consecuentemente, la reserva de la representante chihuahuense fue desechada por el pleno.