México emite alerta epidemiológica por brote de hantavirus tras tres muertes en crucero de lujo en el Atlántico Sur

México emitió su primer aviso epidemiológico por hantavirus tras un brote en el crucero MV Hondius que dejó tres muertos en el Atlántico Sur. Las autoridades consideran bajo el riesgo en el país, pero piden vigilancia estrecha al personal médico.

México emitió su primer aviso epidemiológico por hantavirus tras un brote en el crucero MV Hondius que dejó tres muertos en el Atlántico Sur. El riesgo en el país es bajo, pero las autoridades piden vigilancia al personal médico.

México emitió este miércoles 11 de mayo su primer Aviso Epidemiológico por hantavirus, en respuesta a un brote de la enfermedad detectado a bordo del crucero de lujo MV Hondius durante abril de 2026 en el Atlántico Sur, que hasta el momento ha dejado tres personas fallecidas y varios casos confirmados o bajo sospecha en distintos países.

La medida fue coordinada por el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica y está dirigida a todas las unidades de salud del país, incluyendo las Unidades de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria y los miembros de la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública. Aunque las autoridades sanitarias consideran que el riesgo epidemiológico para México es bajo, el aviso subraya que la detección oportuna es fundamental debido a la elevada letalidad del virus, su rápida progresión clínica y la dificultad para diagnosticarlo en etapas tempranas.

El hantavirus de los Andes es la cepa involucrada en este brote y representa un caso particular dentro de la familia de los hantavirus, ya que es la única cepa conocida con capacidad documentada de transmitirse de persona a persona. La enfermedad puede derivar en Síndrome Pulmonar por Hantavirus, una afección grave caracterizada por insuficiencia respiratoria aguda y alta letalidad. El aviso mexicano retoma la evaluación de la Organización Mundial de la Salud, que considera muy baja la probabilidad de propagación internacional sostenida, pero señala que la movilidad aérea global y el tránsito de viajeros internacionales justifican mantener una vigilancia epidemiológica estrecha.

El origen del brote se remonta al 20 de marzo, cuando el MV Hondius zarpó de Argentina con 149 personas a bordo, entre pasajeros y tripulación, procedentes de 23 nacionalidades distintas. El barco realizó un recorrido por el Atlántico Sur que incluyó escalas en la Antártida, Georgia del Sur, Nightingale, Tristan da Cunha, Santa Elena y Ascensión, con destino final en las Islas Canarias.

El primer caso se presentó entre el 6 y el 11 de abril, cuando un pasajero neerlandés de 70 años desarrolló fiebre, dolor de cabeza y síntomas digestivos que progresaron hasta provocarle dificultad respiratoria. Murió a bordo el 11 de abril sin que en ese momento se identificara la causa real de su muerte. Su esposa, que permaneció en el barco junto al cuerpo, comenzó a mostrar síntomas y su salud se deterioró durante un vuelo a Johannesburgo, Sudáfrica, donde falleció el 26 de abril. Días después, un tercer pasajero, de nacionalidad británica y 69 años, enfermó gravemente y fue evacuado desde la Isla Ascensión hacia Johannesburgo, donde quedó hospitalizado en terapia intensiva. El 2 de mayo murió una pasajera alemana con síntomas de neumonía, misma fecha en que la OMS fue notificada oficialmente del brote y en que se confirmó por laboratorio el primer caso de hantavirus cepa Andes.

A partir de ese momento, la respuesta internacional se aceleró. El barco llegó el 3 de mayo a las costas de Cabo Verde, donde las autoridades le negaron el desembarco. Países Bajos acordó evacuar a los casos sintomáticos y España aceptó recibir el crucero en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife. Los 14 ciudadanos españoles a bordo fueron trasladados al Hospital Gómez Ulla en Madrid para cuarentena, mientras los pasajeros extranjeros fueron repatriados a sus países de origen. Singapur y Reino Unido también activaron rastreos de contactos entre personas que habían hecho escala en las islas visitadas por el crucero.

Ante un eventual caso sospechoso en México, el aviso establece que el personal médico deberá notificarlo a través del Sistema de Notificación Inmediata, mantener al paciente en aislamiento con equipo de protección personal adecuado, y tomar muestras que serán enviadas al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos para su confirmación. Los contactos de un caso confirmado deben recibir seguimiento durante 42 días desde el último contacto registrado.

El aviso epidemiológico emitido por México no implica un riesgo inmediato para la población general del país, pero marca un precedente en la vigilancia sanitaria nacional ante brotes internacionales de enfermedades con capacidad de transmisión entre humanos, en un contexto donde la conectividad aérea global puede acortar los tiempos de respuesta necesarios ante cualquier emergencia sanitaria.

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