México y Estados Unidos firmaron un acuerdo binacional para enfrentar la crisis de aguas residuales del río Tijuana mediante infraestructura, monitoreo y planeación conjunta.

México y Estados Unidos firmaron un nuevo acuerdo bilateral con el objetivo de atender la crisis de las aguas residuales del río Tijuana, informó este lunes la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) mediante un comunicado oficial.
De acuerdo con la agencia, las secciones estadounidense y mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) acordaron implementar una serie de acciones coordinadas que incluyen el desarrollo de proyectos de infraestructura, labores de investigación, un mayor monitoreo de la calidad del agua y la planeación para la operación y mantenimiento de instalaciones y sistemas considerados críticos.
El acuerdo también contempla medidas orientadas a responder al crecimiento poblacional futuro de la ciudad de Tijuana, con el fin de prevenir que el problema se agrave en los próximos años y de garantizar un manejo más eficiente de las aguas residuales en la región fronteriza.
La EPA recordó que la crisis del río Tijuana se ha prolongado durante décadas debido al flujo de aguas residuales provenientes de México hacia el sur de California, situación que ha provocado el cierre recurrente de playas, malos olores persistentes, el deterioro ambiental del valle del río Tijuana y la pérdida de oportunidades económicas en la zona.
Asimismo, la agencia subrayó que la contaminación ha generado afectaciones a la salud de personas que habitan en ambos lados de la frontera, lo que ha incrementado la presión para alcanzar soluciones conjuntas de largo plazo.
Según la EPA, el nuevo acuerdo fue negociado y firmado en un tiempo récord, al concretarse antes del plazo límite del 31 de diciembre establecido en el Memorando de Entendimiento (MOU) firmado en julio pasado en la Ciudad de México por el administrador de la EPA, Lee Zeldin, y la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, Alicia Bárcena Ibarra.
Las autoridades de ambos países señalaron que este pacto representa un paso clave para fortalecer la cooperación binacional en materia ambiental y atender de manera integral uno de los problemas históricos más complejos de la frontera México–Estados Unidos.