El conflicto entre Los Chapitos y La Mayiza provocó un desplome del 70% en ventas inmobiliarias en Sinaloa, afectando la economía y frenando créditos hipotecarios por miedo e incertidumbre.

La actual narcoguerra entre Los Chapitos y La Mayiza ha generado un profundo impacto en la economía de Sinaloa, particularmente en el sector inmobiliario, que registra pérdidas significativas derivadas de la violencia, la incertidumbre y el repliegue económico de la población.
Desde el inicio de los enfrentamientos, el miedo se apoderó de los habitantes, lo que provocó una caída del 70% en las ventas de vivienda y una notable disminución en el movimiento económico general del estado.
De acuerdo con Daniel Félix, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (CANADEVI) en Sinaloa, los primeros efectos se sintieron al mes de iniciarse el conflicto.
“Si no hay visitas, no hay ventas”, declaró Félix en entrevista con Grupo Multimedios, destacando que las familias han optado por mantenerse en resguardo ante la escalada de violencia.
Los desarrolladores inmobiliarios han intentado contrarrestar la situación ofreciendo bonos y facilidades de pago, pero la inseguridad persiste como el principal obstáculo. Además, los bancos han comenzado a restringir los créditos hipotecarios en Culiacán, lo que ha frenado aún más la actividad del sector.
El Índice de Precios de la Vivienda en México, emitido por la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), reportó que durante el segundo trimestre de 2025 el valor de las viviendas adquiridas mediante crédito hipotecario aumentó 8.7% respecto al mismo periodo del 2024.
A nivel nacional, el valor promedio de una vivienda fue de $1,862,524 pesos, mientras que el valor mediano alcanzó $1,200,000 pesos, lo que significa que la mitad de las propiedades se vendieron por debajo de esta cifra y la otra mitad por encima.
Entre las zonas metropolitanas con mayor incremento de precios destacan Tijuana (10.9%), León (10.7%), Guadalajara (10.5%), Monterrey (9.3%) y Puebla-Tlaxcala (8.9%). En contraste, el Valle de México presentó un crecimiento menor, de 5.2%, ligeramente por debajo de Sinaloa, que registró 5.4%.
De acuerdo con el reporte de Grupo Multimedios, 4 de cada 10 clientes han abandonado la ciudad, mientras que “otros 10 se están deteniendo por la incertidumbre”, lo que refleja un alto nivel de desconfianza pese a contar con capital o créditos aprobados.
Por tipo de vivienda, la económica-social registró un aumento de 10.7%, mientras que la media-residencial creció 7.2%. En total, 23 estados del país presentaron incrementos superiores al promedio nacional, mientras que 9 estados quedaron por debajo. Asimismo, en 47 municipios los precios subieron por encima del promedio, y en 27 municipios el alza fue menor.
Durante este mismo periodo, el crecimiento del sector inmobiliario ocurrió en un entorno económico con indicadores moderados: el PIB nacional creció 0.1%, los trabajadores afiliados al IMSS aumentaron 1.2%, la inflación se situó en 4.3%, y la tasa hipotecaria promedio alcanzó 11.64%.
La violencia y el temor han modificado los hábitos financieros en Sinaloa, donde los grupos delictivos han dejado de invertir en propiedades, destinando sus recursos a armamento tras los decomisos y operativos recientes. Este cambio de comportamiento, sumado a la migración interna, ha afectado uno de los sectores más dinámicos del estado.