Operación ‘Recuperemos América’ pone en la mira a cárteles mexicanos

La operación ‘Recuperemos América’ del DOJ pone en la mira a cárteles como CJNG, La Línea y La Familia Michoacana, buscando frenar el tráfico de drogas, armas y fentanilo.

América

La operación Recuperemos América, impulsada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, por sus siglas en inglés), se ha convertido en una de las ofensivas más ambiciosas contra el crimen organizado transnacional. Tras la declaración de culpabilidad de Ovidio Guzmán López, uno de los líderes del Cártel de Sinaloa e hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, las autoridades norteamericanas intensifican su estrategia para desmantelar múltiples redes criminales mexicanas y latinoamericanas.

El DOJ ha dejado claro que esta no es una operación aislada, sino una acción integral enfocada en dos frentes: proteger a las comunidades estadounidenses de la violencia y frenar el tráfico internacional de drogas, armas y dinero. La amenaza que representan estas organizaciones, según el gobierno de EE.UU., atenta tanto contra la salud pública como contra la seguridad nacional.

La lista de cárteles investigados incluye al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dirigido por Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, considerado por la DEA como uno de los líderes más peligrosos del mundo. También figuran La Línea y Los Mexicles, grupos ligados al Cártel de Juárez y al propio Cártel de Sinaloa, que han sido protagonistas de actos violentos a lo largo de la frontera.

La operación va más allá de los cárteles tradicionales. También incluye a pandillas transnacionales como la MS-13 y Barrio 18, con presencia en Centroamérica y Estados Unidos, así como a redes internacionales de tráfico de armas y lavado de dinero que operan desde China, India y otras regiones. Estas estructuras, afirman las autoridades, alimentan el flujo de drogas sintéticas como el fentanilo, causante de más de 70 mil muertes por sobredosis cada año solo en Estados Unidos.

“Seguimos comprometidos con garantizar que Los Chapitos y su violenta organización ya no inunden nuestras comunidades con este veneno”, afirmó Matthew Clayton, fiscal federal, en una conferencia reciente.

El caso de Ovidio Guzmán se presenta como un ejemplo del alcance de esta operación. Su declaración de culpabilidad es una señal clara de que los tentáculos del DOJ alcanzan incluso a los líderes más influyentes de los cárteles mexicanos. “Cada día que pasa, se ve el ocaso del Cártel de Sinaloa. Sus líderes, que permanecen libres, ahora están paranoicos, desconfiados y desesperados”, aseguró el fiscal Adam Gordon.

Recuperemos América moviliza una alianza institucional sin precedentes. Participan la DEA, el FBI, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (HSI), la ATF, el IRS, el Servicio de Alguaciles y el Grupo de Trabajo contra el Crimen Organizado y el Tráfico de Drogas (OCDETF). Esta coordinación busca identificar y capturar no solo a los narcotraficantes, sino también a operadores financieros, intermediarios logísticos, corredores de armas y proveedores de precursores químicos.

“El trabajo en equipo, deliberado y coordinado, resultó en la victoria de hoy”, apuntó Ray Rede, subcomisario interino de HSI, al referirse al avance logrado con el caso Ovidio Guzmán.

A medida que avanza la operación, el DOJ busca enviar un mensaje firme: no hay refugio seguro para las redes criminales. La prioridad ahora es cortar de raíz los sistemas que permiten a estas organizaciones operar desde el extranjero con impunidad.

El impacto de Recuperemos América aún está por verse, pero su alcance sugiere una nueva etapa en la lucha global contra el narcotráfico, una que combina justicia penal, cooperación internacional y acciones contundentes en múltiples frentes.

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