Perú rompió relaciones diplomáticas con México por el asilo a Betssy Chávez, ex primera ministra acusada de rebelión; la SRE calificó la decisión como una acción desproporcionada.

El gobierno de Perú anunció oficialmente la ruptura de relaciones diplomáticas con México, acusando al país encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de “injerencia” en sus asuntos internos, luego de que se concediera asilo diplomático a la ex primera ministra Betssy Chávez Chino, acusada del delito de rebelión.
A través de un comunicado, la Cancillería peruana calificó la decisión mexicana como “un acto inamistoso” y aseguró que forma parte de una serie de intervenciones “inadmisibles” de México en los temas políticos de su país.
“Es un acto inamistoso, el cual se suma a la serie de acciones de injerencia inaceptables”, señaló el gobierno sudamericano.
El canciller peruano Hugo de Zela confirmó que Chávez se encuentra refugiada en la residencia de la Embajada de México en Lima, donde solicitó protección tras enfrentar un proceso penal por su presunta participación en los hechos del 7 de diciembre de 2022, día en que el entonces presidente Pedro Castillo intentó disolver el Congreso y fue posteriormente destituido.
Acusaciones contra Betssy Chávez
La Fiscalía de Perú acusa a Betssy Chávez de ser coautora del delito de rebelión contra los poderes del Estado, por lo que solicita una pena de hasta 25 años de prisión. De acuerdo con el Ministerio Público, Chávez habría participado activamente en las decisiones que derivaron en la crisis institucional y en la caída del gobierno de Castillo.
Aunque actualmente permanece en libertad con restricciones, un fallo del Tribunal Constitucional anuló la ampliación de su prisión preventiva por haberse excedido los plazos legales. Sin embargo, el proceso penal continúa abierto, y las autoridades peruanas han señalado que aún existe un riesgo de fuga, motivo por el cual consideran el asilo diplomático como una maniobra que podría entorpecer la justicia.
Nuevo gobierno interino y tensiones previas
La ruptura de relaciones fue anunciada bajo el gobierno interino de José Jerí Oré, quien asumió la presidencia el pasado 10 de octubre, tras la destitución de Dina Boluarte por “incapacidad moral permanente”.
La Cancillería peruana justificó la decisión afirmando que, desde el “fallido intento de golpe de Estado” de Pedro Castillo, México ha mantenido una posición constante de intervención y una narrativa “violatoria del principio de no intervención”, a pesar de los reiterados llamados de Lima al respeto mutuo.
“El gobierno de México ha venido interfiriendo de manera inadmisible y sistemática en los asuntos internos del Perú”, puntualizó el comunicado.
El canciller De Zela agregó que el trámite de asilo a Betssy Chávez representa un nuevo “acto poco amistoso” que se suma a las diferencias que su país mantiene desde las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y ahora de Claudia Sheinbaum.
SRE considera desproporcionada la medida
Desde México, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) calificó como “acción desproporcionada” la ruptura diplomática, reiterando que el asilo político es una práctica legítima, pacífica y amparada por el derecho internacional.
El subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco, sostuvo que México ha actuado con estricto apego a la legalidad y que la protección otorgada a Betssy Chávez responde a la tradición humanista y soberana del país.
“Estamos actuando de forma pacífica, en sentido humanitario y conforme al derecho internacional. Es una decisión soberana de México”, declaró Velasco.
Asimismo, la SRE recordó que el otorgamiento de asilo no constituye una violación diplomática ni una provocación, sino una herramienta reconocida en tratados internacionales y sustentada en la Constitución mexicana.
Consecuencias diplomáticas y reacciones
La ruptura implica el cierre de las representaciones diplomáticas entre ambos países, aunque se mantendrán las relaciones consulares, las cuales permiten atender temas relacionados con la protección de ciudadanos y servicios administrativos básicos.
En un mensaje publicado en la red social X (antes Twitter), el presidente interino José Jerí informó que Karla Ornelas, encargada de negocios de México en Lima, fue notificada de que deberá abandonar territorio peruano en un plazo “perentorio” no especificado.
“Con motivo de la ruptura de relaciones diplomáticas, la encargada de la embajada de México en Perú fue informada de que tiene un plazo perentorio para abandonar nuestro país”, señaló el mandatario.
Analistas internacionales, como Óscar Vidarte, profesor de relaciones internacionales de la Pontificia Universidad Católica del Perú, explicaron que, pese a la tensión política, el gobierno peruano debe permitir la salida de Betssy Chávez del país, en cumplimiento de los tratados internacionales sobre asilo y refugio.
“El Estado peruano está obligado a permitir que la ex primera ministra salga del país si México lo solicita, dado que se le ha concedido asilo diplomático”, indicó Vidarte en declaraciones a La República.
Con esta ruptura, México y Perú atraviesan su mayor crisis diplomática en décadas, marcada por la diferencia de posturas frente a la crisis política que comenzó con la destitución de Pedro Castillo y la llegada de gobiernos interinos en Lima.