El Congreso de Perú declaró persona non grata a Claudia Sheinbaum por supuesta injerencia en asuntos internos, profundizando la ruptura diplomática iniciada tras el asilo otorgado a Betssy Chávez.

El Congreso de Perú elevó este jueves la tensión diplomática con México al declarar persona non grata a la presidenta Claudia Sheinbaum, una decisión que marca un nuevo episodio en el deterioro de las relaciones entre ambos países. De acuerdo con los legisladores peruanos, la medida responde a lo que consideran una “inaceptable injerencia” de la mandataria mexicana en los asuntos internos del país andino.
La iniciativa fue presentada por un grupo de congresistas integrado por Ernesto Bustamante, Alejandro Aguinaga, María del Carmen Alva, Roselli Amuruz, José Cueto, Gladys Echaíz, Nelcy Heidinger y Milagros Jáuregui, quienes argumentaron que las declaraciones públicas de Sheinbaum sobre la situación política peruana representan un “agravio al sistema democrático nacional”. Durante la sesión, Bustamante recordó que la relación bilateral —aun cuando ambos países comparten espacios de cooperación como la Alianza del Pacífico— ya venía mostrando fisuras desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien también fue declarado persona non grata por el Congreso de Perú.
El legislador sostuvo que tanto el expresidente mexicano como la actual mandataria han realizado comentarios y acciones que, a juicio del Congreso peruano, sobrepasan los límites diplomáticos. López Obrador criticó abiertamente el encarcelamiento de Pedro Castillo en 2022 y la llegada al poder de Dina Boluarte, a quien se negó a reconocer como presidenta. En aquel momento, el exmandatario mexicano afirmó que Castillo fue víctima de una campaña de hostilidad promovida por élites políticas y económicas que, según él, facilitaron su destitución.
La decisión del Congreso peruano ocurre días después de que el gobierno de Lima anunciara la ruptura formal de relaciones diplomáticas con México, luego de que la embajada mexicana otorgara asilo a Betssy Chávez, exfuncionaria del presidente Pedro Castillo. Chávez está acusada de ser coautora del intento de autogolpe de Estado ocurrido cuando Castillo ordenó la disolución del Congreso, acción que precipitó su destitución y posterior encarcelamiento.
El canciller peruano, Hugo de Zela, explicó que la ruptura se justificó “ante este acto inamistoso” y por las reiteradas intervenciones tanto de Sheinbaum como de López Obrador en cuestiones internas del país. De Zela calificó la posición mexicana como “equivocada e inaceptable”, lamentando que esta situación escalara al punto de romper una relación que, dijo, había sido fraternal antes de estos acontecimientos.
El Congreso de Perú insistió en que las declaraciones de Sheinbaum sobre la crisis política del país vulneran la soberanía peruana y contribuyen a un clima de confrontación. Para los legisladores, la postura mexicana implica una intromisión que excede los límites del respeto institucional.
La decisión de declarar persona non grata a la mandataria mexicana profundiza la brecha diplomática y abre nuevos interrogantes sobre el futuro de los vínculos entre México y Perú, especialmente en materia de cooperación regional y participación conjunta en organismos multilaterales. Hasta el momento, el gobierno mexicano no ha emitido una respuesta oficial sobre la declaratoria aprobada por el Congreso peruano.