El peso se depreció 2.45% y el tipo de cambio alcanzó 17.73 unidades ante la guerra en Medio Oriente, impulsando la demanda global por el dólar como refugio.

El peso mexicano registró una fuerte depreciación frente al dólar este martes 3 de marzo, en medio de la creciente incertidumbre provocada por el conflicto armado en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán. La tensión internacional generó un movimiento de aversión al riesgo en los mercados financieros, impulsando a los inversionistas a retirarse de activos considerados volátiles, como las monedas de economías emergentes.
Como resultado, el tipo de cambio se ubicó en 17.73 unidades por dólar a las 9:30 horas, lo que representa una caída de 2.45 por ciento para el peso respecto al cierre del lunes 2 de marzo. En términos nominales, la moneda mexicana perdió alrededor de 45 centavos en comparación con la jornada previa, acercándose a una depreciación acumulada cercana a los 50 centavos durante la sesión.
El fortalecimiento del dólar responde a su condición de activo refugio en escenarios de alta incertidumbre geopolítica. La escalada del conflicto en Medio Oriente también provocó un repunte significativo en los precios internacionales del petróleo y el gas, incluyendo la mezcla mexicana, lo que añadió presión a los mercados financieros globales.
Janneth Quiroz, directora de análisis económico y cambiario en Monex, explicó que “el peso mexicano opera bajo presión y se ubica en el quinto lugar entre las monedas de países emergentes con mayores pérdidas frente al dólar”. La especialista advirtió que la depreciación podría profundizarse conforme aumente la demanda por dólares, impulsada por el escalamiento de las tensiones y sus posibles efectos sobre la economía global y la inflación.
En la misma línea, Andrew Hazlett, operador de divisas de Monex, subrayó que “el dólar es el refugio definitivo” para los inversionistas mientras se mantenga el conflicto entre la alianza de Estados Unidos e Israel contra Irán. Señaló además que, aunque previamente era popular la estrategia de vender acciones estadounidenses, el actual entorno ha llevado la presión a niveles críticos.
“El aumento vertiginoso del precio del petróleo y el gas está llevando a los operadores a buscar un punto de equilibrio familiar y cómodo para esperar a que se resuelva la situación”, indicó Hazlett, al describir el reacomodo de portafolios hacia activos considerados más seguros.
En cuanto a las operaciones en ventanillas bancarias, Banamex reportó que el dólar se vende en 18.20 pesos y se compra en 17.24 pesos por unidad este martes.
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se ubicó en 4.11 por ciento, mientras que el bono mexicano a 10 años se mantuvo en 8.79 por ciento, reflejando el diferencial de tasas entre ambas economías.
A nivel internacional, otras monedas emergentes también registraron pérdidas frente al dólar. El florín húngaro encabezó las caídas con una depreciación de 3.15 por ciento. Le siguieron el won surcoreano con 2.69 por ciento; el peso chileno con 2.13 por ciento; el rand sudafricano con 2.04 por ciento; el zloty polaco con 2.02 por ciento; y el real brasileño con 1.43 por ciento.
El comportamiento del tipo de cambio refleja así el impacto inmediato que los eventos geopolíticos pueden tener sobre los mercados financieros, particularmente en economías emergentes como México, donde el peso suele reaccionar con alta sensibilidad ante episodios de incertidumbre global.