Sheinbaum reconoció que la reforma para establecer jornadas de 40 horas semanales podría discutirse y aprobarse hasta 2026 debido a la falta de consenso con empresarios.

La reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales continúa sin ser discutida en el Congreso, pese a que originalmente fue considerada un tema prioritario para este periodo legislativo. En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que es posible que el análisis y eventual aprobación de esta iniciativa ocurra hasta 2026.
Durante su conferencia matutina del 24 de noviembre, Sheinbaum explicó que aún no se ha presentado el documento final porque su administración busca construir un acuerdo amplio entre el sector empresarial, empleadores y representantes de los trabajadores. Aseguró que su gobierno privilegia el consenso y descartó que exista polarización en torno al tema, recordando que reformas anteriores en materia laboral y aumentos salariales también se concretaron mediante acuerdos.
Sobre los tiempos legislativos, la presidenta indicó que su intención es que la iniciativa se haga pública antes de que termine este año, aunque la aprobación podría darse hasta la siguiente sesión ordinaria. Paralelamente, señaló que tanto la reducción de la jornada como el incremento al salario mínimo del 2026 deben implementarse de manera gradual y con el respaldo de los distintos sectores involucrados.
No obstante, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, declaró que la iniciativa podría enviarse antes del 15 de diciembre, recordando que se trata de un compromiso asumido por Sheinbaum durante la campaña. Afirmó que los legisladores oficialistas están preparados para apoyar y procesar la propuesta en cuanto llegue.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social, dirigida por Marath Bolaños, continúa elaborando el borrador de la reforma. Para ello mantiene conversaciones con cámaras empresariales, organismos económicos y representantes laborales con el fin de conciliar posiciones. Del lado del sector privado, se advierte que la reducción de la jornada laboral podría aumentar los costos operativos hasta en un 15 por ciento.
Previo al 20 de noviembre, circularon versiones que apuntaban a que la reforma sería aprobada en esa fecha emblemática vinculada a los derechos laborales; sin embargo, el dictamen no avanzó. Algunos analistas advierten que si la propuesta no se aprueba antes del cierre del actual periodo de sesiones, el 15 de diciembre, será difícil que entre en vigor el 1 de mayo, otro momento simbólico del calendario laboral mexicano.