Una marcha pacífica de jubilados en Buenos Aires terminó en represión policial con decenas de heridos, cinco detenidos y agresiones contra periodistas, en medio del conflicto por pensiones.

Una jornada que inició con una marcha pacífica por mejores jubilaciones en Argentina terminó en violencia, luego de que fuerzas de seguridad reprimieran a los manifestantes con golpes, balas de goma y granadas de gas pimienta. El saldo preliminar reporta decenas de heridos y al menos cinco personas detenidas.
Los hechos ocurrieron en la capital argentina, donde además de los jubilados que encabezaban la protesta, fueron agredidos periodistas, fotógrafos y camarógrafos que documentaban el operativo. Testigos señalaron que la represión fue desproporcionada, ya que se desplegó un número de efectivos tres veces superior al habitual en movilizaciones similares.
La violencia contra la prensa se ha vuelto sistemática en el país. Apenas hace dos días, un gendarme fue identificado por disparar al rostro de un joven, quien perdió la visión de un ojo, mientras que el fotógrafo Pablo Grillo resultó herido en la cabeza durante una protesta previa.
La manifestación buscaba exigir un aumento en las jubilaciones, cuyo haber mínimo es de 365 mil pesos frente a una canasta básica que supera el millón. El presidente Javier Milei ha reiterado que vetará cualquier ley que apruebe el Congreso en favor de incrementar las pensiones.
Este contexto de crisis social se da mientras avanzan medidas de ajuste y privatización de bienes estratégicos por parte del Ejecutivo, sumado a un endeudamiento creciente. De forma paralela, crece la tensión política ante la campaña “Cristina Libre”, que denuncia persecución judicial contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, actualmente bajo arresto domiciliario.
La represión de este martes ha sido condenada por organizaciones de derechos humanos y colectivos periodísticos, quienes advirtieron que presentarán denuncias ante instancias nacionales e internacionales.