Analistas coinciden en que la ruptura entre PAN y PRI fortalecerá al blanquiazul, que perdió identidad y espacios; aseguran que ambos partidos deben regresar a sus orígenes para enfrentar a Morena.

La ruptura de la alianza entre el PAN y el PRI, anunciada recientemente por el presidente nacional panista Jorge Romero, ha generado diversas reacciones entre especialistas y exmandatarios, quienes coinciden en que la separación podría beneficiar a Acción Nacional y permitirle recuperar su identidad y liderazgo político.
De acuerdo con analistas como Eduardo Borunda y Leonel Coco Reyes, la alianza opositora —que también incluía al PRD bajo el bloque Fuerza y Corazón por México— favoreció más al PRI, pese a su menor aportación electoral, mientras que el PAN cedió espacios y prestigio. Ambos consideran que si la oposición desea competir con Morena, deberá volver a sus raíces y trabajar en territorio, priorizando el contacto con la ciudadanía y la formación de nuevos cuadros políticos.
Comparativo electoral: 2021 y 2024
En las elecciones de 2021, cuando el PRI aún no formaba parte de la alianza, el PAN y el PRD impulsaron la candidatura de María Eugenia Campos, quien ganó la gubernatura con 576,176 votos (42.45%). El PRI, con Graciela Ortiz, obtuvo apenas 7%, declinando en el último debate a favor de Campos.
Ese mismo año, el PAN ganó 19 alcaldías y el PRI 26, mientras que Morena y sus aliados obtuvieron 13 municipios. En el Congreso del Estado, el PAN obtuvo 15 diputaciones, el PRI 5 y Morena 10.
Para 2024, con la alianza PAN-PRI-PRD consolidada, la coalición postuló a Xóchitl Gálvez, pero fue derrotada por Claudia Sheinbaum. En Chihuahua, el PRI ofreció alrededor de 180 mil votos, mientras el PAN cedió candidaturas y distritos, manteniendo control únicamente sobre las curules de la capital.
Los resultados fueron menos favorables: el PAN consiguió 17 municipios, el PRI 20 y el PRD 3, sumando 40 alcaldías, frente a las 21 de Morena y sus aliados. En el Congreso, la coalición también se redujo a 16 legisladores, mientras Morena aumentó a 12.
Análisis político
Para Leonel Coco Reyes, el PAN perdió identidad y prestigio al asociarse con el PRI, pues cedió más de lo que ganó.
“Al PAN le salen muy caras esas alianzas. En 2024 el PRI sólo le aportó entre 7 y 8 por ciento, y ahora podría aportarle apenas 5”, señaló.
El analista enfatizó que la fortaleza del PAN no está en la cúpula, sino en sus gobiernos locales y en el trabajo territorial, particularmente en municipios como Chihuahua capital, donde aún conserva una base sólida.
A su vez, Eduardo Borunda, abogado electoral, destacó que la alianza generó rechazo ciudadano.
“El aumento de votos nulos —más de 80 mil— evidenció el descontento con las coaliciones y los candidatos que ofrecieron”, puntualizó.
Borunda señaló que la rivalidad histórica entre ambos partidos provocó desmovilización interna: muchos militantes optaron por anular su voto o migrar hacia Morena, especialmente en Ciudad Juárez, donde la oposición tradicional perdió terreno.
El jurista añadió que el PAN sigue siendo fuerte en municipios clave como Chihuahua, Cuauhtémoc, Delicias y Parral, mientras que el PRI ha quedado sin estructura sólida ni cuadros competitivos.
Visión priista
El exgobernador Patricio Martínez consideró que las alianzas “suman fuerzas, no las crean”, y que para que sean efectivas deben tener objetivos comunes reales, no sólo acuerdos políticos superficiales.
“Dos es más que uno, pero sólo si se avanza en conjunto. En 2024 la alianza se quedó en el papel y no en lo técnico”, expresó.
Por su parte, Fernando Baeza, también exgobernador priista, calificó como un error del PAN romper la alianza sin consultar a la sociedad.
“Los partidos han perdido credibilidad. Antes de decidir deben acercarse a la gente, porque la verdad la tiene la sociedad”, señaló.
Baeza lamentó que la ruptura ocurra en un contexto de crisis institucional y concentración de poder, advirtiendo que el país necesita una oposición fuerte y renovada, no fragmentada.
En contraste, los analistas coincidieron en que la separación podría revitalizar al PAN, permitiéndole reconstruir su base, recuperar su identidad democrática y competir con mayor independencia frente al dominio político de Morena.