El senador panista Mario Vázquez Robles rechazó las acusaciones de traición a la patria contra Maru Campos, argumentó que los perjudicados del operativo fueron narcotraficantes y cuestionó a Morena por desconocer el Código Penal Federal.

El senador de la República por el Partido Acción Nacional, Mario Vázquez Robles, salió este martes a rebatir las acusaciones que Morena ha lanzado contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, en torno al operativo que derivó en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la sierra chihuahuense y en el que participaron presuntos agentes extranjeros.
Vázquez Robles fue enfático al señalar que la marcha convocada por Morena para el próximo sábado carece de sentido, y negó que en Chihuahua haya ocurrido una traición a la patria. Su argumento central fue que el operativo en cuestión tuvo como resultado el combate a criminales, no una acción en perjuicio del Estado mexicano. En sus palabras, los únicos perjudicados fueron narcotraficantes, no México como nación.
El senador también rechazó que haya existido conspiración alguna o afectación a la soberanía nacional, y defendió la actuación de Campos Galván frente a los señalamientos sobre la presencia de agentes norteamericanos en el operativo. En ese sentido, cuestionó directamente a la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, señalando que ha intentado sorprender a los chihuahuenses con acusaciones que no tienen sustento en la ley. Citó el artículo 123 del Código Penal Federal, que establece los criterios bajo los cuales se configura el delito de traición a la patria, para argumentar que los hechos ocurridos en Chihuahua no se ajustan a esa figura jurídica.
Por su parte, la gobernadora Maru Campos reiteró que no tiene ningún vínculo con conspiración alguna y pidió que las investigaciones en curso esclarezcan los hechos sin importar a quién señalen, usando la expresión tope en quien tope como muestra de su disposición a que el proceso avance sin cortapisas.
La postura del senador panista suma una voz más a la defensa institucional del gobierno chihuahuense en un momento en que la presión política desde el ámbito federal se intensifica, con Morena apostando por la movilización social y el proceso legislativo como herramientas para sostener sus señalamientos contra la mandataria estatal.