Sydney Sweeney acapara campañas para marcas de moda, belleza y estilo de vida, pero su más reciente anuncio con American Eagle desató críticas por sexualización y mensajes ambiguos.

Sydney Sweeney está en todas partes. Desde promocionar cremas faciales en anuncios del metro hasta aparecer en menús digitales de Baskin Robbins, la actriz de Euphoria y The White Lotus se ha convertido en el rostro favorito de marcas globales. Hoy vende desde teléfonos Samsung y zapatos HeyDude hasta su propia agua de baño en una campaña con Dr. Squatch.
La más reciente colaboración que la colocó en el ojo del huracán fue la campaña de American Eagle, que juega con el doble sentido de genes y jeans. La propuesta visual y textual fue criticada por su tono sexualmente sugerente y por supuestamente glorificar estándares de belleza asociados a la blancura. El anuncio se volvió tendencia, al punto de que políticos y celebridades reaccionaron: Ted Cruz acusó a la izquierda de “odiar a las mujeres hermosas”, mientras Doja Cat publicó una parodia en TikTok.
Sweeney, sin embargo, sigue siendo una de las actrices más solicitadas para contratos publicitarios. Es embajadora de marcas como Miu Miu, Armani Beauty, Laneige, Kérastase y HeyDude, y participa en campañas para firmas tan diversas como Bai y Dr. Squatch. Pero, ¿por qué una actriz nominada al Emmy necesita tantos acuerdos comerciales? Según confesó a The Hollywood Reporter, la razón es económica: “Si solo actuara, no podría pagar mi vida en Los Ángeles. Ya no pagan como antes”.
La caída de regalías por el auge del streaming fue uno de los factores detrás de la huelga de actores de 2023. Incluso Sweeney, pese a su fama, asegura que entre abogados, agentes y publicistas, sus gastos superan su hipoteca. Así, el marketing se ha convertido en un recurso esencial para actores en la economía actual de la atención, donde las estrellas jóvenes aprovechan cada minuto antes de ser desplazadas por nuevas tendencias.
Especialistas señalan que Sweeney combina aspiracionalidad y cercanía: glamorosa con Armani, cotidiana con Laneige y sexy pero accesible con American Eagle. Esa versatilidad explica por qué las marcas no dudan en sumarla a sus filas, aunque algunos consumidores perciben que se está “comercializando demasiado”.
Mientras tanto, los números respaldan su estrategia: tras la campaña con American Eagle, las acciones de la empresa subieron 10 %, y Crocs, matriz de HeyDude, destacó la colaboración con Sweeney como clave para atraer a la Generación Z. Aun así, expertos advierten sobre el riesgo de saturación: “¿En qué momento eres el rostro de demasiadas cosas? Aún no llegamos ahí, pero es un límite que se aproxima”, dijo Priya Rao, de The Business of Fashion.