La Unión Ganadera de Chihuahua criticó la politización del acuerdo México-EE.UU. contra el gusano barrenador y pidió mayor claridad y coordinación en la estrategia binacional.

El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua (UGRCh), Álvaro Bustillos Fuentes, expresó su preocupación ante lo que considera una politización excesiva del reciente acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos para enfrentar el gusano barrenador del ganado.
Durante una conferencia de prensa, Bustillos señaló que si bien el convenio entre el secretario de Agricultura mexicano, Julio Berdegué, y su contraparte estadounidense, Brooke Rollins, representa un avance en la cooperación técnica y la eventual reapertura de la frontera para exportaciones de ganado, hay una falta clara de comunicación sobre sus detalles operativos.
“No entendemos por qué no se divulgan los datos específicos; esto parece una estrategia política para evitar críticas”, comentó, destacando que, aunque Chihuahua ha invertido históricamente en mejorar su estatus sanitario, no ha recibido una respuesta equitativa por parte del gobierno federal.
El líder ganadero agregó que, de mantenerse el calendario actual, se espera que la frontera pueda reabrirse hacia finales de septiembre. Sin embargo, insistió en que es momento de poner por delante el trabajo técnico y la coordinación, dejando de lado los intereses políticos.
Bustillos también hizo un llamado para incluir a entidades como Durango y Coahuila en este proceso, subrayando que la comunicación debe fluir de forma directa y transparente. “La Secretaría es muy política, pero lo que hace Chihuahua también lo es; estamos abiertos a trabajar, pero no con favores ni juegos”, afirmó.
Para los ganaderos del estado, el compromiso es claro: colaborar, exigir reciprocidad y velar por una sanidad animal que garantice competitividad, sin que se convierta en una moneda de cambio político.