A pesar de la caída registrada en junio, las ventas minoristas en México aumentaron 1.5% en el primer semestre del año, impulsadas por artículos para mascotas, regalos y decoración.

El comercio minorista en México logró cerrar el primer semestre de 2025 con un desempeño positivo, pese a una caída en las ventas durante el mes de junio. Así lo reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que reportó un crecimiento acumulado del 1.5% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Entre los rubros con mejor desempeño semestral se encuentran las ventas de artículos para mascotas y regalos, con un incremento del 8.7%, seguidas por productos de decoración, que crecieron un 7.9%. Estos sectores ayudaron a compensar el retroceso registrado en otras áreas como las tiendas departamentales, cuyas ventas cayeron 4.5% en el mismo periodo.
No obstante, el mes de junio mostró señales de desaceleración. Comparado con junio de 2024, las ventas al por menor disminuyeron 0.4%. Este comportamiento está en línea con una reducción en la confianza del consumidor, que según El Economista, cayó 1.1 puntos respecto al mes anterior y suma ya seis meses consecutivos por debajo del nivel registrado el año pasado.
En el análisis mensual, destaca un crecimiento del 11.5% en la categoría de mascotas y regalos, lo que indica una tendencia sostenida de consumo en este segmento. Por el contrario, las ventas de artículos usados disminuyeron 5.9% en el mismo mes.
Especialistas apuntan a que la desaceleración económica, junto con la inflación persistente y la incertidumbre en el entorno macroeconómico, influyen directamente en el comportamiento de los consumidores. La caída en junio refleja una mayor cautela en el gasto, aunque el saldo semestral aún se mantiene en terreno positivo.
El desempeño del comercio minorista es un indicador clave del estado general de la economía, al reflejar de manera directa los hábitos de consumo de los hogares mexicanos. De cara al segundo semestre, el comportamiento de las ventas dependerá en gran medida de la evolución de los precios, el empleo y la percepción de estabilidad entre los consumidores.