Autoridades estatales indican que la masacre en el carril Santa Teresa estaría relacionada con el asesinato de la familia Barrón Sandoval, ocurrido en 2024 en la Vía Corta a Chihuahua.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) informó que la serie de hechos violentos registrados el reciente fin de semana en Parral no corresponde a ataques aislados, sino a una continuidad dentro de una investigación abierta desde 2024, relacionada con disputas en distintos carriles de carreras de caballos. El titular de la dependencia, Gilberto Loya, declaró que existen personas previamente identificadas que podrían estar vinculadas tanto con la agresión en el carril Santa Teresa como con otros episodios delictivos ocurridos meses atrás en la región sur de Chihuahua.
Como antecedente clave, el funcionario recordó el asesinato de Marisela Barrón Sandoval, propietaria del Centro Hípico de Maturana, quien fue atacada en mayo de 2024 en la Vía Corta a Chihuahua. En ese mismo ataque también murieron su pareja, el músico Kevin Amalio Hernández, y los dos hijos menores de la mujer, de 14 y 17 años, quienes fallecieron mientras recibían atención médica. Loya reafirmó que, desde ese crimen, la corporación ha mantenido líneas de análisis sobre grupos relacionados con actividades y conflictos en diferentes carriles de carreras equinas. “A algunos de los localizados sin vida este fin de semana ya los teníamos en seguimiento por hechos que se habían suscitado meses atrás”, señaló el secretario.
La secuencia de eventos comenzó el sábado por la tarde con un ataque armado en el carril Santa Teresa, donde siete personas fueron asesinadas. Instantes después se reportaron bloqueos coordinados en los cuatro carriles de la carretera Parral–Jiménez, donde unidades de carga fueron colocadas de forma transversal con el fin de impedir el paso tanto de civiles como de fuerzas estatales y federales.
Posteriormente, se generó una alerta por un posible enfrentamiento en la carretera Parral–Santa Bárbara, a la altura de El Granillo. Aunque no se encontraron casquillos ni indicios directos de tiroteo, se aseguraron dos vehículos abandonados y con daños visibles, los cuales quedaron bajo análisis forense y legal para determinar si guardan relación con el ataque de Santa Teresa.
La violencia también se expandió hacia la cabecera de Valle de Allende, donde personal de la Guardia Nacional fue movilizado tras recibir reportes de disparos. En el área no se localizaron personas armadas ni enfrentamientos activos, sin embargo, se realizó un patrullaje de reconocimiento para descartar riesgos y detectar posibles movimientos delictivos.
Otro episodio relacionado es el hallazgo de un cuerpo sin vida en los escalones de la Puerta del Tiempo, donde peritos de la Fiscalía General del Estado embalaron más de 45 casquillos percutidos —presuntamente de calibres AK-47 y .223— así como un mensaje escrito atribuido a un grupo criminal. La víctima permanece en calidad de desconocida.
El secretario Gilberto Loya precisó que actualmente se mantiene un operativo especial integrado por corporaciones estatales y federales en Parral, así como en municipios cercanos, con el fin de recuperar la seguridad y garantizar el funcionamiento habitual de la zona. Además, señaló que en las próximas horas se prevé una ampliación de la información oficial conforme avancen las diligencias.