En Chihuahua, 35% de las mujeres han sufrido violencia laboral, superando la media nacional. INEGI advierte sobre acoso, hostigamiento y agresiones en centros de trabajo.

En Chihuahua, al menos el 35% de las mujeres ha sufrido violencia laboral a lo largo de su vida, porcentaje que supera la media nacional, según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) elaborada por el INEGI.
El informe señala que más de 400 mil mujeres chihuahuenses han experimentado acoso, hostigamiento, discriminación u otras agresiones en sus centros de trabajo. Además, en los últimos 12 meses, el 27.5% de las mujeres reportó haber vivido este tipo de violencia, siendo la persona agresora un compañero de trabajo en el 41.8% de los casos.
Estos datos resultan alarmantes tras el primer caso en el estado donde la violencia laboral escaló hasta un feminicidio. La víctima, una joven de 33 años identificada como Liliana Aydee, laboraba en una empresa manufacturera y fue sometida a acoso constante por una compañera, quien presuntamente creó grupos en redes sociales para hostigarla y generó un ambiente hostil con la aparente intención de que renunciara.
La ENDIREH también revela que Chihuahua se ubica en los primeros lugares a nivel nacional en violencia laboral contra mujeres, con un 37.8% de casos, seguido por Ciudad de México (34.6%) y Baja California (32.6%). Estas cifras evidencian un aumento respecto al muestreo de 2016, lo que refleja la persistencia y el agravamiento del problema.
Las formas más comunes de violencia laboral incluyen acoso psicológico, sexual, discriminación por género, edad o raza, exclusión social, sobrecarga de trabajo y creación de conflictos para provocar la renuncia. La Suprema Corte de Justicia de la Nación clasifica esta violencia en tres modalidades: ascendente, horizontal y descendente, dependiendo de la relación jerárquica entre agresor y víctima.
A pesar de la existencia de protocolos en los 67 municipios de Chihuahua, la ENDIREH indica que el 71% de las mujeres de 15 años o más han vivido algún tipo de violencia (psicológica, física, sexual, económica o patrimonial) a lo largo de su vida. El ámbito comunitario concentra el mayor porcentaje con 45.9%, seguido del laboral (37.8%) y el de pareja (36.5%).
Autoridades estatales y federales insisten en la necesidad de fortalecer políticas públicas, mecanismos de denuncia y medidas preventivas en los centros de trabajo para erradicar la violencia laboral y garantizar condiciones seguras para las mujeres.