La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, encabezó una concentración política donde rechazó que el país emule las condiciones de Sinaloa y denunció la existencia de un narcorégimen federal.

En un evento multitudinario celebrado este domingo 31 de mayo de 2026 en las instalaciones del Centro de Convenciones y Exposiciones de la capital, la gobernadora del estado, María Eugenia Campos Galván, emitió un enérgico posicionamiento de alcance nacional. Ante un foro integrado por las principales cúpulas del Partido Acción Nacional, legisladores y simpatizantes locales, la mandataria chihuahuense aseguró de forma categórica que el futuro de la República Mexicana no replicará el escenario de violencia e ingobernabilidad que actualmente padece el estado de Sinaloa. La concentración sirvió además como un acto de respaldo político frente a lo que los liderazgos presentes calificaron como una campaña de hostigamiento institucional instrumentada desde el centro del país.
Durante su intervención en el estrado, Campos Galván aseveró que la nación atraviesa por la instauración de un supuesto narcorégimen, señalando de forma directa que las autoridades federales concentran el uso de todo el aparato del Estado y del poder público para presionar a las administraciones de oposición. No obstante, la jefa del Ejecutivo chihuahuense afirmó que su gobierno no mantiene temores frente a estas dinámicas, argumentando que la entidad cuenta con un motor más poderoso cimentado en la esperanza, el anhelo ciudadano y la defensa de la libertad social.
La gobernadora recurrió a la memoria histórica regional para infundir un sentido de identidad y resistencia entre los asistentes, rememorando las batallas democráticas que se libraron en el territorio del norte durante el célebre Verano Caliente del año 1986. Al evocar las figuras históricas de los líderes políticos Luis H. Álvarez y Francisco Barrio Terrazas, la funcionaria enfatizó que Chihuahua ya demostró en el pasado su capacidad de resistir a los embates del centralismo, estableciendo un paralelo con las tensiones de la coyuntura política contemporánea.
Dirigiéndose a la militancia de su partido a nivel nacional, Campos Galván apuntó que la organización política que representa se encuentra en un proceso constante de perfeccionamiento, donde se aprende de los errores del pasado para regresar a los orígenes ideológicos y al corazón de sus causas fundacionales. Finalmente, lanzó un cuestionamiento directo a la concurrencia para delimitar bandos en materia de seguridad pública, sentenciando que la ciudadanía debe decidir con firmeza si respalda a los grupos delincuenciales o se sitúa del lado de la protección de las familias, concluyendo que la prioridad de su gestión es garantizar un entorno donde las infancias estudien libres del consumo de estupefacientes y del miedo generalizado.