La gobernadora María Eugenia Campos Galván criticó duramente el trato de las autoridades federales hacia el senador Javier Corral, acusando una red de protección institucional hacia el exmandatario.

La gobernadora constitucional del estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, criticó de manera enérgica el trato diferenciado que las diversas corporaciones de seguridad del ámbito federal han otorgado al actual senador por el partido Morena, Javier Corral Jurado. La mandataria chihuahuense aseguró con firmeza que su antecesor en el cargo fue protegido políticamente, a pesar de contar con una orden de aprehensión vigente emitida en su momento por los órganos de justicia locales.
Durante un encuentro con representantes de los medios de comunicación, la gobernadora recordó de forma puntual el mediático operativo policíaco que fue desplegado en las calles de la Ciudad de México con la finalidad explícita de frustrar la detención del exgobernador de Chihuahua. Al respecto, Campos Galván trazó una comparación directa entre ese blindaje institucional y los diversos procesos de carácter legal que han sido promovidos en contra de su propia persona.
“Mira cómo no se le respeta el fuero constitucional a Maru y a Javier Corral, siendo que tiene orden de aprehensión, fueron a rescatarlo in situ”, declaró textualmente la gobernadora del estado, evidenciando lo que considera una aplicación selectiva de las inmunidades procesales que contempla la legislación de nuestro país para los servidores públicos en activo.
Asimismo, la jefa del Ejecutivo estatal señaló públicamente que, al momento en que se suscitaron los hechos del operativo de rescate en la capital del país, Corral Jurado se encontraba acompañado de otros actores políticos de la esfera nacional. En este sentido, la mandataria cuestionó de manera abierta la relación cercana y de colaboración que sostiene el político con el legislador morenista Enrique Inzunza, sentenciando bajo la frase popular: “Dios los hace y ellos se juntan”.
Finalmente, la gobernadora de la entidad norteña afirmó que en el panorama actual que atraviesa la República Mexicana se ha instaurado una dinámica donde se persigue de forma sistemática a los funcionarios que desempeñan sus labores institucionales, mientras que se brinda aparente cobijo a personajes que enfrentan señalamientos públicos de otra índole. “Se protege a quien está vinculado con el narcotráfico. Dígase Javier Corral, dígase Rubén Rocha”, sostuvo la gobernadora al concluir su intervención.