La animadora Jane Baer murió a los 91 años en California. Su legado marcó la animación tradicional, Disney y películas como “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” y “La Bella Durmiente”.

La animadora Jane Baer falleció a los 91 años mientras dormía en su hogar en California, según se informó a través de redes sociales. Su muerte marca el cierre de una trayectoria que dejó una influencia significativa en la animación tradicional y en la integración de personajes animados con acción real dentro de la industria cinematográfica.
Jane Baer nació en 1934 en Canadá y, durante la década de 1950, se integró a The Walt Disney Company, donde inició su carrera como asistente de animación. En esa etapa trabajó junto al reconocido grupo creativo conocido como los “Nine Old Men”, responsables de dar vida a algunos de los personajes y producciones más emblemáticos de la compañía.
En 1955 participó como asistente de animación en la película La Bella Durmiente, marcando uno de sus primeros créditos en un largometraje animado de gran escala. A partir de entonces, su presencia en producciones de Disney se volvió constante, colaborando en títulos como El zorro y el sabueso, El caldero negro y Cuento de Navidad de Mickey.
Uno de los momentos destacados de su carrera ocurrió en 1977, cuando diseñó al personaje de la villana Madame Medusa para la película Bernardo y Bianca, aportando un estilo distintivo al antagonista del filme. Sin embargo, su reconocimiento internacional se consolidó en 1988 con su participación en ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, donde supervisó secuencias clave ambientadas en Toontown y trabajó en personajes como Benny el Taxi, en una producción que combinó animación tradicional con acción real, técnica que representó un hito en la industria.
Tras su etapa en grandes estudios, Jane Baer fundó junto a su esposo el estudio independiente Baer Animation, considerado uno de los pocos estudios de animación completamente independientes en Estados Unidos. La compañía tenía la capacidad de abarcar todas las fases de producción y llegó a contar con entre 50 y 100 artistas en nómina.
Desde ese estudio, participó en el desarrollo de gran parte de la película La sirenita, así como en Mickey Mouse: El príncipe y el mendigo. Durante la década de 1990, mientras Dale Baer se integraba de tiempo completo a Disney, el estudio colaboró también en producciones como FernGully: The Last Rainforest y La princesa cisne, ampliando su influencia dentro del cine animado de la época.
Además de su trabajo en largometrajes, Jane Baer fue miembro fundadora de Women in Animation, organización dedicada a promover la participación y liderazgo de mujeres en la industria de la animación. En sus últimos años, concentró sus esfuerzos en la enseñanza, impartiendo cursos y conferencias dirigidas a nuevas generaciones de animadores.
La trayectoria de Jane Baer abarcó más de cuatro décadas y contribuyó al desarrollo de algunos de los títulos más representativos de la animación contemporánea. Su legado permanece en las producciones que ayudó a construir y en la formación de profesionales que continúan su influencia dentro del sector.