Autoridades federales desmantelaron un laboratorio clandestino de drogas sintéticas y un centro de almacenamiento en la ciudad de Chihuahua, generando una afectación económica de casi 3 mil millones de pesos al crimen organizado.

Fuerzas de seguridad del orden federal desmantelaron un complejo laboratorio clandestino dedicado a la producción a gran escala de drogas sintéticas en la ciudad de Chihuahua, además de neutralizar un importante centro de acopio y almacenamiento de precursores químicos. El despliegue operativo conjunto representó un impacto financiero severo para las estructuras de la delincuencia organizada, estimándose de manera preliminar una afectación económica de 2 mil 957 millones de pesos en pérdidas de insumos y capacidades de distribución.
De acuerdo con las actas del informe oficial unificado, en las maniobras de localización y neutralización participaron de forma coordinada elementos de la Guardia Nacional, personal operativo del Ejército Mexicano y agentes adscritos a la Fiscalía General de la República. En el primer perímetro intervenido, los efectivos federales procedieron al aseguramiento e inhabilitación técnica de ocho reactores de síntesis orgánica industrial, una unidad centrifugadora de alta velocidad, 16 costales cargados con ácido tartárico, un contenedor con cianuro y 26 tanques de gas LP utilizados para el proceso de destilación.
De manera simultánea, y en estricto cumplimiento a una orden de cateo obsequiada por un juez federal, los elementos policiales y militares ingresaron a un segundo inmueble ubicado en el mismo sector urbano. Dicha propiedad era utilizada por las células delictivas como una bodega de resguardo, lográndose el decomiso de 80 costales adicionales de ácido tartárico, dos contenedores y un bidón con alcohol bencílico, cilindros de gas, así como un lote de 12 cargadores para armas de fuego, cartuchos útiles de diversos calibres y una unidad de transporte tipo motocicleta.
Los mandos de las corporaciones federales señalaron que estas intervenciones forman parte de las estrategias permanentes de inteligencia civil y militar diseñadas para frenar la manufactura de estupefacientes en la región norte de la República Mexicana. Las sustancias químicas, los instrumentos de laboratorio, los cartuchos y los inmuebles asegurados quedaron a disposición del Agente del Ministerio Público de la Federación para la integración de la carpeta de investigación correspondiente contra quien resulte responsable.