La Secretaría de Seguridad Pública del Estado activó un operativo de vigilancia integral por aire y tierra para garantizar el retorno seguro de las familias desplazadas en la Sierra Tarahumara.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) puso en marcha un operativo especial de alto impacto en la región serrana de la entidad, desplegando una estrategia de vigilancia integral encaminada a restablecer el orden, la paz pública y la tranquilidad de los habitantes locales. El despliegue abarca un extenso corredor geográfico que se prolonga desde el municipio de Hidalgo del Parral hasta la sección de Atascaderos, enclavada en el municipio de Guadalupe y Calvo.
Como parte de estas acciones de carácter interinstitucional, elementos de la Policía del Estado brindaron traslado resguardado y acompañamiento perimetral permanente al personal de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH). La misión de esta comitiva civil y policial consistió en acudir de forma directa a la comunidad de Atascaderos para dar fe jurídica sobre las condiciones de habitabilidad en la zona, además de sostener mesas de diálogo con las familias que previamente se vieron obligadas a abandonar su entorno comunitario debido a los flagelos de la delincuencia organizada.
Gracias a los esquemas de vigilancia y protección implementados por la corporación estatal, los núcleos familiares han iniciado un proceso de retorno paulatino hacia sus viviendas de origen. Durante las entrevistas de campo, los propios residentes expresaron que perciben una mejora sustancial en materia de seguridad debido a la presencia visible de los oficiales encargados de custodiar la región.
Para asegurar una cobertura total del área, caracterizada por una accidentada orografía, la táctica operativa contempla un estado de fuerza robusto. En las vialidades terrestres, las patrullas realizan recorridos constantes por caminos vecinales y brechas. En el espacio aéreo, las tareas de vigilancia se complementan con el uso de helicópteros institucionales que efectúan sobrevuelos de reconocimiento en los puntos de mayor complejidad geográfica de la cordillera.
Asimismo, pilotos especializados operaron drones tácticos de última generación para recopilar imágenes e inteligencia logística en tiempo real. Todo este flujo de datos audiovisuales fue coordinado en tiempo real desde la infraestructura de la Torre Centinela en la capital del estado, consolidando una red tecnológica que blindó el trayecto de las autoridades y ofreció un cerco de protección civil para la población de la Sierra Tarahumara.