Estados Unidos confirmó el hundimiento de una fragata iraní en el Océano Índico mediante un torpedo; el hecho habría dejado decenas de heridos y desaparecidos.

Un submarino estadounidense hundió la fragata iraní Iris Dena en aguas internacionales del Océano Índico, en un hecho que, según autoridades estadounidenses, no tenía precedentes desde la Segunda Guerra Mundial en cuanto al uso de torpedos contra un buque enemigo.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, presentó el video del ataque durante una rueda de prensa en el Pentágono. En su declaración, afirmó que la embarcación iraní fue alcanzada por un torpedo mientras navegaba cerca de las costas de Sri Lanka, aparentemente confiada en encontrarse fuera de peligro.
De acuerdo con Hegseth, el hundimiento representa el primer caso en más de siete décadas en que un torpedo estadounidense destruye un buque enemigo. Durante su mensaje, señaló que Estados Unidos mantiene ventaja en el escenario de confrontación y anticipó el posible uso de bombas de gravedad de precisión, asegurando contar con un arsenal “casi ilimitado”.
El video difundido en la red social X muestra imágenes de aproximadamente 20 segundos captadas desde una mira telescópica. En ellas se observa que la fragata ya presentaba fuego a bordo antes del impacto. Posteriormente, el torpedo golpea el casco, generando una explosión que eleva la nave y la envuelve en una nube de fuego, humo y escombros.
La embarcación pertenecía a la clase Moudge, desarrollada por Irán a partir de modelos previos. Tenía un desplazamiento estimado entre 1,300 y 1,500 toneladas, una eslora de 94 metros y manga de 11 metros. Contaba con plataforma para helicóptero y un sistema de propulsión integrado por cuatro motores de fabricación nacional con una potencia conjunta de 20 mil caballos de fuerza.
El ataque ocurrió aproximadamente a 74 kilómetros del puerto de Galle, en la costa suroccidental de Sri Lanka. El ministro de Exteriores de ese país, Vijitha Herath, informó ante el Parlamento que la fragata transportaba al menos 180 tripulantes cuando emitió una señal de socorro.
Tras el incidente, la Marina de Sri Lanka desplegó dos embarcaciones y un avión para participar en las labores de búsqueda y rescate, en cumplimiento de las obligaciones internacionales en su zona de responsabilidad.
Al menos 35 marinos iraníes fueron rescatados y trasladados al Hospital Universitario Karapitiya, en la ciudad de Galle. De acuerdo con reportes oficiales, 30 tripulantes resultaron heridos, mientras que más de un centenar permanecen desaparecidos. Autoridades locales confirmaron la recuperación de algunos cuerpos y la continuación de las operaciones en el área del hundimiento.
El hecho ha generado reacciones internacionales inmediatas y eleva la tensión en el Océano Índico, en un contexto de creciente confrontación militar.